Entramos a la semana decisiva

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El próximo domingo, cada peruano estará solo frente a las urnas, con su responsabilidad en las manos. No habrá ruido, ni campaña, ni excusas. Solo la conciencia individual frente a una decisión que marcará el rumbo del país en los próximos cinco años.

No se trata únicamente de elegir a un presidente. Se trata de elegir el tipo de país que queremos construir. No elijamos por quien nos caiga más simpático o creamos que es un amigo. Y, sobre todo, no desperdiciemos el voto.

El Perú llega a esta elección con una historia reciente que no podemos ignorar. Hemos pasado por etapas de populismo que terminaron en frustración. Hemos sido testigos de experimentos políticos que dilapidaron recursos, debilitaron instituciones y generaron más pobreza. Hemos sido golpeados, además, por una corrupción que ha carcomido la confianza ciudadana.

Y, sin embargo, el país ha resistido.

Ha resistido gracias a su gente. A los emprendedores, a los trabajadores, a quienes, día a día, sacan adelante sus familias y sostienen la economía nacional incluso en medio de la incertidumbre política.

Ha resistido gracias al liderazgo del Banco Central de Reserva dirigido profesional y diligentemente por Julio Velarde.

Hoy tenemos una América Latina que ha regresado por el camino del crecimiento y la economía social de mercado. El Perú no puede quedar rezagado.

Esa resiliencia de país no puede seguir siendo puesta a prueba. Debemos entender que votar no es solo un derecho, sino un acto de responsabilidad.

«No desperdiciemos el voto. Elijamos con responsabilidad. Votemos bien por el Perú».

No votemos en contra. Ni votemos por odio, ni resentimiento. Votemos por opciones que garanticen estabilidad, crecimiento e inversión. Elijamos con criterio, pensando en el mediano y largo plazo, y no en la emoción del momento o en la indignación pasajera.

Como decíamos la semana pasada, el Perú necesita un norte. Uno solo. Este pasa por defender la estabilidad económica, por mantener la independencia del BCR, por preservar la apertura de nuestros mercados y por generar las condiciones necesarias para atraer inversión extranjera y crear más y mejores empleos.

Debemos tener claro que gobernar no es solo ganar una elección. Gobernar implica construir mayorías. Implica contar con un Congreso que permita avanzar y no bloquear. Implica entender que sin acuerdos políticos básicos no hay reformas posibles.

Los dos partidos que pasen a segunda vuelta, deberán concertar apenas sepamos quién conducirá al país. El enemigo del Perú es otro. Es la demagogia, el populismo, el mal llamado nacionalismo, el estatismo.

Frente a un escenario global cambiante, la estabilidad interna es una necesidad urgente. El Perú requiere liderazgo. Un liderazgo que una, convoque, construya confianza y que tenga la capacidad de mirar más allá de la coyuntura.

No repitamos escenarios de salto al vacío ni caigamos en propuestas que, bajo discursos atractivos, esconden recetas que ya han fracasado en otras latitudes.

Este domingo no es un día más. Hoy más que nunca el Perú debe tener una segunda vuelta de esperanza. No desperdiciemos el voto. Elijamos con responsabilidad. Votemos bien por el Perú.

Publicado en Expreso, 7 de abril de 2026

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Categorías: Columna de Opinión
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Un comentario para “Entramos a la semana decisiva

  1. Excelente reflexión. Ejerzamos nuestro voto con responsabilidad y compromiso por un Perú mejor.

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