Tenemos que ir a una auditoría técnica internacional

auditoria tecnica internacional

Apreciado presidente Burneo:

El Perú ha ingresado a una etapa crítica de su proceso electoral. Estamos ante un momento en el que la confianza ciudadana —el activo más importante de toda democracia— se encuentra seriamente comprometida. Me permito dirigir estas líneas públicamente porque reconozco tu don de persona, de ciudadano y profesional comprometido con el país.

Saludo, por supuesto, la decisión del Jurado Nacional de Elecciones de disponer una auditoría informática integral a la primera vuelta electoral. Se trata, sin duda, de un paso en la dirección correcta. Sin embargo, en las circunstancias actuales, esto no es suficiente.

El país vive un clima enrarecido. La sospecha ha reemplazado a la certeza. La duda se ha instalado en amplios sectores de la ciudadanía. Y, frente a ello, la institucionalidad no puede limitarse a cumplir el procedimiento. Tiene que ir más allá. Tiene que recuperar la confianza.

Ese es el punto central. No basta con que el proceso sea técnicamente correcto. Es indispensable que sea percibido como absolutamente imparcial, incuestionable y transparente.

Por ello, la auditoría anunciada —acompañada por un comité de expertos— debe ser, en realidad, la convocatoria a una auditoría técnica internacional, realizada por una entidad de reconocido prestigio global, independiente de cualquier estructura local.

Se trata de elevar el alcance de la decisión y entregarla a un ente internacional competente que quede fuera de cualquier duda nacional. Hoy el Perú necesita una señal clara. Una señal que permita llegar a la segunda vuelta electoral en un clima de serenidad, confianza y certeza.

La experiencia comparada en la región ofrece una referencia valiosa. Colombia, enfrentando tensiones similares, optó por convocar auditorías internacionales para sus elecciones legislativas de marzo y ha decidido extender este mecanismo a su proceso presidencial de mayo próximo.

El Perú debería seguir ese camino. Una auditoría técnica internacional no solo permitiría validar los resultados de la primera vuelta, sino también acompañar técnicamente la segunda vuelta, garantizando estándares de transparencia que hoy resultan imprescindibles.

No podemos permitir que el próximo gobierno se instale bajo la sombra de la duda. La estabilidad política y económica del país depende, en gran medida, de que este proceso concluya con resultados incuestionables. La economía puede resistir por un tiempo; la legitimidad, no.

Pero esta coyuntura también deja una lección de fondo. Más allá de lo inmediato, el Perú necesita abrir un debate serio sobre la reforma de su sistema electoral. No es razonable que un país como el nuestro demore un mes en ofrecer resultados definitivos, cuando en países vecinos esta tarea toma horas o, a lo mucho, algunos días. No es sostenible un sistema que genera incertidumbre en cada elección.

Hoy, sin embargo, la prioridad es recuperar la confianza. Presidente Burneo, la historia juzga con severidad los momentos de incertidumbre. Pero también reconoce a quienes, en medio de la tensión, toman decisiones que están a la altura del país.

Este es uno de esos momentos. El Perú necesita certezas. Necesita transparencia plena. Necesita decisiones extraordinarias para circunstancias extraordinarias. La democracia se defiende con confianza. Y la confianza, hoy más que nunca, debe ser reconstruida.

Atentamente,

Raúl Diez Canseco Terry
Ex primer vicepresidente del Perú

Publicado en Expreso, 5 de mayo de 2026

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Categorías: Columna de Opinión
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